Esta es una estación en el desierto personal y el sentido fragmentario de cuerpos y personajes que deambulan en una constante búsqueda y redención, actos minimalistas en el silencioso final del pincel nacidos en el impulso sin celebraciones coloristas de mis acompañantes imaginarios. Es el dolor, el anhelo, la soledad y la ilusión, descrito en un femenino icono figurativo que se delinea como un espejo del ser diluyéndose en una austera paleta que solo el arte lo contiene.
Es el tiempo y la memoria que impregna mi personal exploración y las limitaciones por entender los discontinuos vacios del alma.











